Los certificados técnicos, los informes de mantenimiento y otros documentos relacionados con la propiedad eran almacenados por el administrador de la propiedad en su disco duro. Como propietario de los activos, NSI tenía una visión limitada de qué certificados estaban presentes y cuáles faltaban o estaban obsoletos. La recopilación de toda esta información, una vez requerida, requería mucho tiempo.