Conclusiones clave
La brecha entre la gestión de activos y la administración de propiedades radica en la divergencia de objetivos y la falta de una colaboración eficaz.
Para superar esta brecha, es necesario que ambas partes interesadas operen en la misma plataforma, haciendo que los objetivos y las acciones sean visibles para todas las partes.
Comprender el impacto de los proyectos en los planes generales de sostenibilidad puede motivar a los administradores de propiedades y conducir a una mejor toma de decisiones.
Una colaboración eficaz y una comunicación clara son clave para alinear a todas las partes interesadas hacia los mismos objetivos.
En el sector inmobiliario, alinear a varias partes interesadas hacia los mismos objetivos es una tarea desalentadora. Esto es particularmente difícil cuando se trata de la gestión de activos y la administración de propiedades, dos áreas clave que a menudo operan de forma aislada. La brecha entre estos dos elementos cruciales puede obstaculizar el éxito general de un negocio inmobiliario. Este artículo explora la desconexión entre la gestión de activos y la administración de propiedades y presenta estrategias sobre cómo superar esta brecha.
Comprender la brecha
El quid de la cuestión radica en la divergencia de objetivos entre los propietarios y las empresas de administración de propiedades. Los propietarios a menudo tienen amplios departamentos de ESG (Environmental, Social, and Governance) que elaboran objetivos de sostenibilidad y planes. Sin embargo, la ejecución de estos planes recae en los administradores de propiedades que están sobre el terreno. Ellos son responsables de los planes de mantenimiento, las cotizaciones de proyectos, la gestión de proveedores de servicios y la comunicación con los inquilinos.
El problema surge cuando estas dos partes interesadas no colaboran eficazmente. La comunicación a menudo se limita a correos electrónicos y llamadas telefónicas, y no hay una gestión de activos o un plan de sostenibilidad en vivo. Los administradores de propiedades, que son los principales proveedores de datos para la presentación de informes de sostenibilidad, a menudo se quedan a oscuras sobre el impacto de su trabajo en los planes generales de sostenibilidad.
Superando la brecha
El primer paso para superar esta brecha es que ambas partes interesadas operen en la misma plataforma. Esto incluye hacer que los objetivos, los KPI, los objetivos de desarrollo sostenible y los OKR sean visibles para cada parte interesada.
El impacto de los proyectos y los planes de mantenimiento debe quedar claro para todos los involucrados. Esto no solo garantiza la alineación, sino que también motiva al equipo, ya que pueden ver el impacto de su trabajo.
Una colaboración eficaz también implica registrar todas las decisiones cualitativas relacionadas con los proyectos y los planes de mantenimiento en un sistema centralizado. Esto garantizará que todos entiendan por qué se tomaron ciertas decisiones o por qué se pospuso un proyecto.
El impacto de la colaboración
Cuando los administradores de propiedades comprenden el impacto de su trabajo, puede ser muy gratificante. Por ejemplo, si un proyecto de renovación de tejado tiene efectos de reducción de energía, comprender su impacto en la trayectoria de carbono general puede ser motivador. Del mismo modo, comprender las implicaciones de posponer un proyecto en el cumplimiento de la normativa ESG puede conducir a una mejor toma de decisiones.
En conclusión, superar la brecha entre la gestión de activos y la administración de propiedades requiere una colaboración eficaz, una comunicación clara y una plataforma compartida. Al hacer que los objetivos y las acciones sean visibles para todas las partes interesadas, podemos inspirar a quienes trabajan sobre el terreno y garantizar la alineación hacia los mismos objetivos.