Las primeras carteras ya están operativas con la integración entre Aareon REMS y Proprli.
La integración conecta la gestión técnica de propiedades con la administración financiera de una manera que se adapta a las estructuras de gestión de propiedades existentes. No fusionando disciplinas, sino permitiendo que cada dominio opere desde su propia fortaleza, al tiempo que se garantiza que los datos fluyan de manera fiable entre ellos.
La gestión técnica de propiedades como un dominio específico
La gestión técnica de propiedades se ha convertido en una parte fundamental de la gestión de propiedades moderna. Los edificios son más complejos, los requisitos reglamentarios siguen evolucionando y las actividades de mantenimiento requieren una estructura y una coherencia a largo plazo.
Dentro de esta realidad, Proprli se posiciona como una capa técnica específica. La plataforma se utiliza para gestionar procesos técnicos como el cumplimiento normativo, las inspecciones, las actividades de mantenimiento y el seguimiento operativo. Esto permite a los equipos técnicos trabajar desde un dominio claro y estructurado, sin interferir con los flujos de trabajo financieros establecidos.
REMS como la columna vertebral financiera
Dentro de esta configuración, Aareon REMS sigue siendo el núcleo financiero y administrativo. Los procesos y controles existentes permanecen intactos, y REMS continúa sirviendo como el entorno principal para la supervisión y la administración financieras.
La integración garantiza que los datos técnicos gestionados en Proprli estén conectados a REMS de forma estructurada y coherente. Esto reduce la alineación manual y los procesos paralelos, al tiempo que refuerza el papel de REMS como el sistema central dentro de la organización de gestión de propiedades.
Dominios conectados, operaciones más sólidas
Con múltiples carteras ya operativas, la integración se está utilizando en las operaciones diarias. Los equipos técnicos y financieros siguen trabajando dentro de sus propios sistemas y áreas de especialización, mientras que la conexión entre Proprli y REMS garantiza que la información se mueva sin problemas entre los dominios.
Este enfoque fortalece las operaciones de gestión de propiedades en su conjunto. Los equipos colaboran de forma más eficaz desde sus propias disciplinas, mientras que las organizaciones obtienen una mejor continuidad y control de los datos técnicos y financieros.
Crece el interés del ecosistema REMS
Desde que las primeras carteras se pusieron en marcha, ha comenzado a surgir un patrón claro. Los clientes existentes de REMS están explorando cada vez más esta integración como una forma de fortalecer aún más su gestión técnica de propiedades, sin cambiar su núcleo financiero.
Junto con Aareon, Proprli está actualmente en conversaciones con múltiples organizaciones interesadas que reconocen el valor de añadir una capa técnica específica junto con REMS. Estas conversaciones se están llevando a cabo conjuntamente, lo que refleja la asociación detrás de la integración y la ambición compartida de apoyar a los usuarios de REMS de una manera que se ajuste a sus modelos operativos existentes.
Este creciente interés confirma que la integración no es una solución única, sino una configuración que resuena más ampliamente dentro del ecosistema de Aareon REMS.
Una dirección compartida
La colaboración entre Aareon y Proprli refleja una comprensión compartida de cómo está evolucionando la gestión de propiedades. Los procesos financieros y técnicos son cada vez más interdependientes, pero no es necesario consolidarlos en un único sistema para que funcionen bien juntos.
Al mantener los dominios claros y conectarlos a través de un intercambio de datos fiable, las organizaciones de gestión de propiedades pueden seguir construyendo sobre las fortalezas existentes mientras se preparan para la complejidad futura.
Esperamos seguir ampliando esta integración junto con Aareon y la comunidad REMS. Un agradecimiento especial a Harald Hoeben y Richard Beers, que desempeñaron un papel importante para que esta integración se hiciera realidad.